martes, 8 de enero de 2013

“Asturias, estoy hecho de ti”


He visto lo que haces en otoño 
con los caminos
cuando te abrigas del frío 
con las hojas secas,
y cómo después 
escondida en la niebla,
desnudas las ramas poco a poco
sin que nadie te vea.

He oído a este mar
gritar tu nombre
entre las olas violentas,
olas que en su fragor batiendo
van empujando mi Asturias tierra adentro,
todo en mi 
te viene a echar de menos si estoy fuera,
todo en mi
está hecho de tu esencia,
pero es este mar tuyo, y mío y nuestro
a quien mi antojo más anhela.

Llegar a ti
que abundas en ramajes
y veredas,
me sabe a vientre, cuna, y lecho, 
en esa virgen pequeña que veneras
hayas testigo mudo a todo ello.

Me recibes siempre con tu recia locura,
a mis ojos anuncias por doquier horizontes
con tus cumbres de siluetas hechiceras,
así me impones severa tu estatura
para luego ir peinando en las laderas,
de seda verde tu melena
hasta llegar a tocar la arena.

Cuanto te amo tierra mía!!
de escarcha tengo el alma,
mi sangre pura derrocha asturianía,
si no estoy en ti,
un poco de ti muero,
y si tu ausencia me pide poesía,
en mis letras, de no estar contigo,
con tu falta me enveneno.

Eres más tú 
cuanto más lejos,
y cuanto más cerca
yo soy más completo,
por eso pedí morir en tus brazos,
ahógame pués en tus cauces,
secuéstrame entre tus hayedos,
vertebra este idilio en tus playas,
quiero yacer contigo entre tus senos
y que en tu vientre descanse por siempre
esta alma mía,
te he llevado tanto en mi,
que en ti, por ley, 
habré de morir algún día.