lunes, 27 de febrero de 2012

"Qué tipo de amigo eres tú?"

Ya desde tiempos paleolíticos, cuando ni siquiera había nacido Sara Montiel, y en realidad hasta no hace tanto, el ser humano vivía en grupos o tribus que se iban nutriendo de nuevos componentes a medida que la familia crecía. Esta pequeña sociedad amparaba su supervivencia en su condición de grupo puesto que la caza era su principal fuente de alimento, y con frecuencia, el conjunto favorecía una mejor captura que la que podían realizar unidades independientes por si mismas.

Hoy en día, por obra y gracia de la evolución, la mejora de la calidad de vida y la disposición de tiempo de ocio, hacen que lo que antes era un grupo al que estábamos confinados congenitamente y por necesidad de subsistencia y protección, pase ahora a ser algo casi selectivo, de manera que no queda condicionado exclusivamente al circulo familiar, aparecen los amigos y la pandilla.

Esta vida paralela a la familia que representa el grupo o los distintos individuos con los que se comparten infinidad de vivencias extramuros, forma una parte tan fundamental de nuestra identidad y nuestra forma de ser, como también la forman las numerosas influencias que ha representado la familia y la educación hasta entonces. En realidad, somos lo que nuestros padres y la educación recibida han programado en nosotros, sin embargo, es a partir del comienzo de nuestra vida en sociedad, donde por primera vez comienzan a mostrarse ante nuestros propios ojos esas influencias que dictaminan nuestra forma de ser, de alguna forma, nuestra vida colectiva es el espejo en el cual cada uno de nosotros comenzamos a ver realmente cómo somos. Se que hay quien piensa que se ha forjado a si mismo, que tiene una gran personalidad, que él es exactamente quien quiso ser y bla bla bla, bueno, vereis, este mensaje va dirigido a todos los demás, a todos los que somos conscientes de que nuestra mente ha sido labrada por la educación y por nuestro entorno más inmediato, y que todo el conjunto de influencias externas durante nuestra infancia y juventud, han acabado por confeccionar al tío ese que sale en la foto de nuestro DNI, seamos rigurosos con esto, es una realidad.

En los amigos encontramos el enorme crisol en el que confluyen multitud de caracteres y comportamientos humanos que, en muchos casos, nos serán muy familiares puesto que los habremos visto reflejados en alguno de nuestros parientes más o menos cercano, en nuestro vecino o incluso en nosotros mismos. Es en nuestras relaciones de amistad donde comenzamos realmente a evaluar nuestra forma de ser, a hacer una severa introspección con objeto de estudiar cómo somos, cómo son los demás, y cuál es la forma idónea en la que podremos encajar en el grupo o con alguien en particular. Comenzamos por fin a convertirnos en seres sociales, a agradar a alguien o a pertenecer a un grupo al que sólo se accederá por méritos propios, y estos méritos han de pasar por un ajuste de nuestra personalidad que asertice positivamente con ese amigo o esa pandilla. Es un gran ejercicio de adaptación y de autoconocimiento, una base fundamental para nuestro mapa formativo y de personalidad.


Pronto aprendemos a observar en los demás qué comportamientos o actitudes tienen más éxito, y con ese fin, asimilamos roles que antes nos eran desconocidos y que por supuesto no correspondían con nuestro mecanismo de interacción, nos adaptamos para encajar con los demás, para ser acogidos, para gustar, para tener un valor en el conjunto.

Todas las personas aportan algo al grupo, pero cada cual está ponderado en un escalafón que va desde los que mejor caen y son imprescindibles, a los que peor caen y son supletorios. Normalmente en un grupo de amistades, si es lo suficientemente nutrido, se pueden contemplar distintos caracteres por los que guiarnos en nuestro camino de autoformación de la personalidad, aprenderemos a mirarnos en ellos y ver qué conductas favorecen la interacción óptima y más enriquecedora con los demás, y cuáles repercuten, por el contrario, en relaciones más estériles.

Con los amigos uno disfruta enormemente en la vida, y ciertamente se viven multitud de experiencias inolvidables, pero lo primero que nos aportan los amigos en el tiempo, es nuestra personalidad definitiva, casi en su mayor parte, este es el primer regalo.

Una mirada retrospectiva me lleva a recordar en mi riquísimo y dilatado currículum de amistades, cada uno de los caracteres o estereotipos que abundan en casi todos los grupos, dependiendo de su densidad. Haré un desenfadado y satírico sumario de los perfiles más marcados o representativos.


En toda pandilla que se precie no faltará un líder, o varios. Si hay uno, con frecuencia ese suele ser el más rebelde. Este rasgo, unido a una buena mano con las chicas, le confiere un cierto halo de cautivadora popularidad que le hace propenso a recibir elogio y alabanza por cuanto hace, siempre que esto sea algo polémico, controvertido o notorio. Gusta de adornarse con un desmedido orgullo intocable así que, con frecuencia, es el que da por inauguradas todas las peleas. Es de los que se mojan por un amigo y la nobleza aconstumbra a ser su salvoconducto en caso de equivocacion grave. Si en lugar de un cabecilla, hubiera dos, uno sería el rebelde, el otro el sensato.


El sensato suele ser un tipo amable y serio a la par, su aportación y calidad de propuestas le dota de un gran carisma. Normalmente formado y respaldado por ciertos méritos académicos o incluso deportivos, es una persona discreta, respetada y siempre correcta. El rebelde y el sensato son la cara y la cruz de la misma moneda, sin embargo su aprecio y consideración por el otro es recíproco, se suelen complementar extraordinariamente, aunque la figura del sentato prima ante cualquier conflicto o decisión no unánime.

Otro personaje ineludible es el borrachín. El líder rebelde puede beber hasta reventar, aun así, jamás se le sorprenderá vomitando o tirado en el suelo. El borrachín, por el contrario, tiene garantizado trono por el simple hecho de salir de casa, el peldaño de un portal, no falla. No sabe lo que significa la palabra vergüenza, y suele ser simpático y participativo, imprescindible en el grupo, no hay fiesta sin él, ni chica que no haya sufrido sus babeos.

También está el tímido y retraído, gran persona, generoso y agradable aunque por lo general no suele tener nada interesante ni gracioso que contar, sin embargo, siempre está esperando a que alguien hable con él. Este tipo de amigo suele vivir entre bambalinas, pero su amabilidad y su gran corazón le salvan in extremis del ostracismo. También está el tímido y retraído que de puro hermético se hace invisible, suele tener cara de amargado y está en la pandilla porque tiene que haber de todo, y bueno, por no decirle al que siempre le llama que trate de evitar esa inestimable aportación folclórica al grupo.


Un elemento del que no se puede prescindir en toda pandilla que se precie es el ligón, el líder traerá locas a las tontitas que gusten de los tíos populares y chuletillas, el ligón tiene las miras más altas, él se lleva o a la más guapa, o a la que todos quieren. Su norma es engatusar, usar, y tirar. Es decir, les come el chocolate a los Bollicaos, y luego los deja vacíos para los demás, en eso el rebelde es un poco más sensible, y mucho más platónico.


El esporádico, este es otro de los estereotipos que coincide en casi todo grupo de amigos. Aparece sólo de vez en cuando o para las grandes ocasiones, de manera que siempre mantiene su protagonismo en alza, los más nuevos nunca le dan del todo por ganado como amigo así que siempre se le recibe con trato de favor y sonora bienvenida, es como una especie de nuevo en la pandilla pero con la ventaja y la comodidad de que los conoce de sobra a casi todos y desde hace mucho. Si es listo, no brindará su presencia con demasiada asiduidad no vaya a ser que sus admiradores, los nuevos y nuevas del grupo, empiecen a conocerle bien y pierda estrellato. Los comentarios tipo; -¿Sabeis que viene Juan este finde?- Ah, viene Juan??? no jodas, que guay!!!, chicoooos!! que viene Juan este finde!!! - Hooombre, de puta madre, que noticia!!! -. En realidad no es que les emocione gran cosa a nadie, pero como no está normalmente, pués...cualquier disculpa es buena para celebrar algo, pero la verdad es esa, más o menos, se la suda a todos. A todos, menos a las chicas nuevas que no le conocen, estas, ya están tontitas los días antes de que Juan llegue, y a Juan, ese matiz de "esperado por la masa" le garantiza el camino directo hacia los labios de alguna. Los problemas vienen cuando en su ausencia, el líder o algún otro habían marcado ya territorio, el bienvenido se convierte ahora en mal allegado por acción y obra de su torpeza y desconocimiento.


En un grupo de amigos nunca faltará alguien en quien dejar caer nuestras propias frustraciones y rabias, por eso existe la figura del tonto de la pandilla. Parece siempre feliz, así que no suscita perdón alguno si crees que te has pasado un poco empujándole a la fuente del parque o después de haberle llenado el pelo de espuma de afeitar, él nunca te diría nada que pudiera poner en juego vuestra amistad. El tonto suele resultar entrañable para todos así que, en sus cumpleaños, se le suele brindar un cariñoso homenaje compensatorio a modo de penitencia. También se le suelen echar flores, las muy excepcionales ocasiones en las que encuentra novia o tiene algún affaire, de tal manera la bajeza del hombre enmienda y purga sus daños al prójimo en espera de absolución.


Otro ineludible en una buena pandilla es el graciosillo. Encuentra su forma de hacerse ver a través del chiste barato y oportunista, normalmente son personas que carecen de la suficiente autoestima y, dependiendo de su ingenio, consiguen atraer más o menos los afectos de los demás. El gracioso no cae mal por definición, pero su reiterado abuso del chiste fácil acaba por hacerle resultar cansino, no atrayendo precisamente con ello el respeto de los demás. Su presencia y permanencia en el grupo depende de lo vinculado que esté a otros miembros por afinidad, puesto que suelen ser personas con un fondo excelente, sólo quienes les conocen de verdad sabrán valorarle con acierto.


El "no querido" es una figura controvertida e impredecible, es habitual encontrarse a alguno de los perfiles anteriores encarnando paralelamente este rol. No tienen una definición característica, pero por lo general son personas activas y alegres, tienen una presencia notable y positiva en el grupo pero, cuando menos te lo esperas, zas!, ya se han rayado. Alguien ha hecho o dicho algo que ha llegado a su frágil corazoncito y se han sentido discriminados, engañados, o sometidos. La autoestima también brilla por su ausencia en estas personas y si no son capaces de mantener un estándar lo suficientemente alto de protagonismo en el conjunto, se vienen abajo y se ponen completamente a la defensiva, aludiendo a que nadie les hace caso, que todo el mundo pasa de ellos, o que no caen bien a nadie. A estas personas no se les puede decir que no a nada, un no, es un no me quieren, y detrás de un no me quieren, lo que viene...vaya usted a saber, todo depende del grado del trauma que arrastren y el nivel de carencia de autoestima que su psicología albergue. Empezarán a cocinarse ellos solitos un problema que no existe en realidad, haciendo uso de su autocompasión y victimismo,  y por lo general atentando contra la armonía de la manada. Estas personas exigen un gran cariño y comprensión por parte de los demás, y en esos términos, son personas que pueden aportar mucho.


El friki, otro indispensable en toda cuadrilla de amigos. No importa las horas que invierta yendo a tu casa para reparar tu ordenador, jamás te pediría nada a cambio. Su pago es el hecho de que le permitas hacer ostentoso alarde de su singular astucia y sagacidad para ir lagartijeando por tu pc, poniendo solución a un problema al que tú no tienes el más mínimo acceso por pura tecnoignoracia. Si él está en tu casa, en tu silla y ante tu ordenador, él es Dios y tú eres una mierda, punto final, sométete, escucha y cállate, pero tratando siempre de poner cara de asombro ante su enorme capacidad para ir resolviendo cada uno de los numerosos entresijos que acusa tu pc, al friki le encanta sorprenderte. Es un lince con la informática, y en ese ámbito se siente muy resuelto y seguro, pero cojea en toda relación que se sale de su foro íntimo de adeptos a la tecnología. Normalmente prefieren el baloncesto al fútbol, son personas muy inteligentes y muy inquietas. Les encantaria ser mejor considerados por los demás pero ese lascivo interés por las computadoras les convierte en bichos raros, y por lo general, muy monotemáticos.


El Gelipollas (que no gilipollas). Este personaje es itinerante en cada grupo, lo común es que salte de una pandilla a otra expulsado por obra y gracia de algún puñetazo bien merecido, el problema es que su total falta de orgullo y autoestima le hace volver al cabo de unos meses, parasitando a alguno de los componentes más o menos bien considerado en el grupo, y actuando como si nunca hubiera pasado nada. En los primeros días de retorno, este tipo de individuos tratan de acreditarse midiendo muy bien a quiénes van a invitar a esa copa que ya tienen minuciosamente estudiada y calculada antes de entrar en el bar, gestos de este tipo les dan el margen de días estimados hasta que otro merecido puñetazo les decora nuevamente el ojo con un resplandeciente moratón, normalmente cuando aún el primero no se habia disipado del todo. El gelipollas es un peligro en potencia, sobretodo por su facilidad para meter al grupo en peleas, algunas de las cuales se resuelven taxativamente pegándole a él, y evitando así conflictos externos innecesarios. Este personaje de tendencias suicidas y al que no le importa nada, carece de amor propio y aprecio por si mismo, pero se distingue del "no querido" en que, a este último, de vez en cuando le da el bajón y duda de que le quieran, el gelipollas sin embargo ya sale directamente odiado de casa. Con todas sus calamidades personales y familiares, suscita la peor de las penas pero el odio que ha sembrado con los años, elude cualquier compasión, así que siempre encarnará al sujeto del cual todo pandilla quisera prescindir, pero por desgracia no puede.

Seguramente habrá más pefiles y personalidades que considerar en nuestra vida de sociedad, como le es propio a la complejidad y diversidad de nuestro intelecto y nuestro comportamiento, pero aquí hemos podido ver algunas de ellas, sin duda las más marcadas y singulares. Son un cuadro de caracteres donde podemos vislumbrar realmente, cuáles de esas actitudes favorecen una vida de relación enriquecedora, y cuáles no, tanto en lo personal con uno mismo, como en lo social con los demás.

Observa las razones por las que otras personas que te rodean tienen una vida satisfactoria, no hace falta que les imites de manera mecánica, trata de comprender y asimilar esos comportamientos para que, adaptados a ti, también lleguen a enriquecer tu vida. No te puedo pedir que renuncies a tu carácter, ya has renunciado a él sólo por el hecho de haber nacido con un cerebro vacío y curioso, si ya no puedes ser tú de una manera pura y absoluta, por lo menos sé de la forma en que más felicidad atraigas para ti. Sé como las buenas personas, pero disfruta cuanto puedas del resto.


lunes, 20 de febrero de 2012

"La crisis"

Después de tres años inmersos en ella, la crisis actual y sus consecuencias siguen siendo el tema candente y de actualidad por excelencia. Atañe a todos casi sin excepción, en todos los continentes del uno al otro confín del planeta. Los perjuicios de esta desestabilización de la economía se dejan ver en diversos ámbitos de nuestra realidad cotidiana, el aumento del paro, el descenso del consumo y la falta de financiación, aderezado todo ello por una enorme desconfianza social, producto de la encarnizada y desesperanzadora propuesta informativa que desde los medios se va divulgando, han conjugado los elementos necesarios para conducir a todos los países ante esta alarmante realidad.

A estas alturas de nuestra evolución, de nuestros conocimientos y nuestro enorme potencial, nos preguntamos cómo es posible que haya ocurrido algo de tal magnitud y nos haya pillado tan desprevenidos. La respuesta se encuentra en la globalización. Esa agradable palabra que hace unos cuantos años nos venía a significar cosas como hermanamiento,
compartir, unidad, amplitud de miras, eliminación de fronteras, respaldo, y otras tantas impresiones de celestial lectura. Ha sido esta apertura al mundo lo que, aunque por otras innumerables vías nos ha beneficiado, a día de hoy nos ha hecho también vulnerables. A pesar de que el virus se generase a expuertas, esta aldea global en la que virtualmente nos hemos convertido, favorece el padecimiento y propagamiento de cualquier afección ocurrida en cualesquiera otras partes de dicho conjunto.

A mi modo de ver, este ejercicio de globalización no es diferente al que tiene de por si todo lo inherente a la propia existencia, desde la evolución biológica del organismo más rudimentario que con miles de años, o millones, acaba por formar un organismo pluricelular de infinita complejidad, hasta la confluencia de ideologías o doctrinas contrarias en un mismo ideario político, como ocurre con frecuencia hoy en día. Todo tiende a la unidad, este es el principio esencial, y cualquier interferencia estará abocada sin duda al fracaso. En el caso del racismo, por ejemplo, ya se puede predecir hoy en día, cómo dentro de 100 años no quedará ni un resquicio de esta lacra, es inaceptable en una sociedad donde el mestizaje será ineludiblemente la tónica, todo tiende a la unidad. También los continentes eran uno solo hace millones de años, y su naturaleza es la de volver a converger, acercándose un poquito cada año, así que dentro de unos cuantos...ohhh siempre quise vivir en una isla, tendré que cuidarme bastante para poder verlo, lo sé. 

La unidad es la tendencia, es una moda, siempre lo ha sido, y todo tiende a ello, desde el principio de los tiempos. No olvidéis nunca que antes de expandirse, el Universo partió de algo único, algo que eglobaba a toda la materia en si, otra pequeña aldea global, algo muy muy pequeño pero de una densidad incalculable. Ya sabemos que el Big-bang dispersó toda esa materia por el espacio, pero ahora se ha descubierto que el destino de toda esa sustancia es contraerse y volver a la unidad, es lógico, parece ser una moda, y es que el Universo siempre gustó de ir a la última.

En síntesis, esta crisis no es más que un producto de la unidad, de la confraternización de pueblos, economías y culturas, y como un mismo cuerpo, ha de sufrir dolencias comunes. Cuando a mi organismo, que es una unidad formada por trillones de pequeñas unidades, le duele un pie, no es al pie al que le duele, es a todo el conjunto, y es todo el conjunto el que se dispone para contribuir a disipar ese mal, mi cabeza piensa en poner hielo para bajar la inflamación y tomar un analgésico, mientras mis piernas me llevan cojeando hasta la nevera, mi mano coge antes una bolsa y se dispone a abrir el congelador para sacar el hielo, meterlo en la bolsa y aplicarlo sobre el pie, esta es la analogía que explica la forma en la que las distintas unidades también están confluyendo para atajar una crisis común como la que vivimos tantos países hoy en día. El problema parte de uno, la solución de todos, es un tratamiento muy válido, yo confió plenamente en ello, es pura dinámica natural, sólo necesitamos un poco de entrenamiento y alguna que otra crisis menor, si acaso para hacernos un poco más previsores.

De todas formas mi propósito no es que seas consciente de que la unidad es la cualidad primigenia o final de todas las cosas, en realidad, lo que de veras me gustaría, y esto si que influirá muy positivamente en este nebuloso impasse que estamos padeciendo, es que entendiéramos que las crisis son episodios necesarios en este proceso de crecimiento, sin estos desequilibrios no hay ajuste, y sin ajuste, no hay bases sólidas sobre las que prosperar. Quizás esta visión nos ayude a concebir esta etapa de nuestra evolución con mas resignación y expectativa, confiando en que nos conduce, a medio plazo, hacia una mejor calidad de vida para nosotros y en especial para generaciones venideras. La evolución lleva ocurriendo millones de años, ¿no pretenderás que se vaya a dar toda la que resta en los pocos años que dura tu vida?.

Sin duda esta crisis cambiará positivamente el método por el que se rige cada sistema, desde el financiero, el laboral o empresarial, hasta el educacional o incluso cultural. Hoy estamos viendo la repercusión más negativa de la globalización, la otra cara, y es este, el momento de modificar los parámetros necesarios que nos permitan compensar los efectos de cualquier asunto que obstaculice nuestra carrera hacia esa sociedad global, donde las fronteras, en todos los ámbitos, se diluyan de facto para superar dificultades comunes, y aspirar así a un bienestar que descanse sobre la solidez de la experiencia que las distintas crisis habrán dejado como legado a esta sociedad, una sociedad común y hermana. No es algo que puedan solucionar facilmente un partido político u otro, este ajuste tiene su propio tempo, y depende del desarrollo del conjunto, poco a poco las medidas se tendrán que ir improvisando según dicte la evolución de dicho conjunto, y a medio plazo, el sistema saldrá fortalecido, listo para una futura e imperativa crisis, es cuestión de tiempo, solamente esperamos que tarde lo suficiente.



Cada uno de nosotros ha pasado por distintas encrucijadas en esta vida, y superar cada una de ellas con según qué solvencia, ha constituido en nosotros la persona que hoy en día somos, de la misma manera ocurre con un país. Las crisis van formando una personalidad cada vez más cualificada y capaz en la búsqueda de una mejor calidad de vida, sin estos escollos, no hay crecimiento, no hay madurez, son quiebros necesarios en nuestro desarrollo, vamos hacia un mañana mejor, tengamos confianza, la crisis es la puerta hacia el progreso, sin ella jamás encontraremos el estándar de calidad que anhelamos para nuestra vida.


 
No puedo pediros que sintáis gratitud a la vida por esta situación que estamos viviendo, sería una frivolidad, para algunos está siendo una verdadera tragedia, pero sí quiero llamaros a la confianza, sí quiero invitaros al optimismo, a la esperanza. Gran parte de la responsabilidad de esta crisis, recae en la desconfianza social y en el pesismismo expreso y manifiesto de cada cual, y de todos en general. La falta de consumo afecta sustancialmente a esta recesión, hay quienes tienen estabilidad laboral y suficiente solvencia como para contribuir a sostener un país con su pequeña pero inestimable aportación, sin embargo no lo hacen llevados por el pesismismo y el miedo, en muchos casos pura psicosis colectiva. Tenemos que empezar el cambio desde nosotros mismos, cambiemos nuestra forma de ver este trance y acabaremos por cambiar nuestra realidad igualmente. Recuerda, hay veces que para poder curarse, hay que pasar por el dolor de un pinchazo. Ten paciencia, ten esperanza, y si confías, comparte tu optimismo, es tu mejor contribución a esta crisis.


viernes, 17 de febrero de 2012

"Abre los ojos"

Esta mañana he visto en la red una fotografía que llegó a impactarme de tal manera que no fuí capaz de quitar esa imágen de mi mente en todo el día. En algún lugar desamparado del Africa más pobre, una mujer, arrodillada sobre el polvoriento suelo rojizo de la sabana, hacía muestra de dolor en su decaída y abandonada postura con las manos sobre el regazo, el rostro impávido, quizás incrédulo, que despedía a su hijo mientras este yacía en el pequeño hoyo que para él había escavado. El hambre y la enfermedad también se lo habían llevado a él, a su pequeño de apenas dos años. Se lo habían llevado como a tantos otros para los que ese momento estaba casi predeterminado, sencillamente por el hecho de haber nacido. Hay lugares donde el simple hecho de sobrevivir es de por sí un privilegio, mientras a tan sólo unos pocos miles de kilómetros, apenas a unas horas por aire, una joven llora en su habitación porque no le gustan los poco aparentes zapatos que su madre le ha comprado para la esperada fiesta de esa noche, o dos hombres se pelean a brazo partido en un garaje porque uno de sus coches impide el paso al otro.

Quién diera a esa muchacha africana tan sólo el valor en metálico de una de esas ruedas de uno de esos coches, el importe de uno de esos dos zapatos. Una vida hubieran valido, la vida de un niño que unicamente necesitaba un poco de alimento cada día, un poco de trigo o arroz para sobrevivir. ¿Sabéis cuántas vidas caben en tan sólo una de las ruedas de nuestro coche, mientras nos lleva a ese restaurante o de viaje por la costa?, ¿Sabéis que la vida de un niño cabe en un zapato?

¿A cuántos estas palabras ayudarán a cerrar sus ojos, en lugar de abrirlos?
Piensas que es más rentable no mirar, es preferible continuar con nuestra vida y olvidar el mal ajeno, y la verdad, si no vas a hacer nada por evitarlo, quizás creas que es mejor, eso no te convertiría en un majadero, pero entonces no habrás entendido nada.

Los males que aquejan al mundo no sólo esperan que contribuyas a solventarlos, no sólo esperan de tu ayuda, ellos también están esperando ayudarte a ti, quizás hasta que no te sirvan de ayuda no darás el paso necesario para ayudar tú ante tantas carencias y necesidades que existen en el enorme país que representa tu propio planeta, tu enorme hogar, el lugar donde has venido a nacer entre todo el vasto Universo, tu casa.

No deberías huir de esa realidad llevado por tu presunta incapacidad para cambiarla, te estás perdiendo el mensaje, estarás huyendo también de su enseñanza, de su ejemplo. Abre los ojos¡¡ mira lo terrible que puede llegar a ser la vida, observa las condiciones en que viven otras personas aquí al lado, a unas horas, contempla el sufrimiento y el dolor en el que navegan a diario tantos y tantos pueblos hermanos, tantas y tantas personas que sienten como tú, que padecen como tú. Pero…no son tú, en realidad no hay nada de ti en ese asunto,  y lo sabes, es completamente ajeno, no es tu dolor, obsérvalo con detenimiento, no huyas, sé consciente de esa otra cara de la vida, ¿lo ves? no eres tú, no te está ocurriendo a ti, siéntelo, toma consciencia de ello, tú estas muy lejos de llegar a esos márgenes de pobreza, de necesidad, de sufrimiento, ¿eres capaz de darte cuenta de esto?, ¿sí? ¿de veras lo eres? Espero que así sea, porque entonces y sólo entonces vendrá sobre ti, casi de inmediato, una agradable sensación de sosiego, de liberación, de seguridad y protección, y comenzarás a sentirte enormemente agradecido porque no es tu vida la que vive esa tragedia, tus problemas no redundan en tal infortunio, en tanto sufrimiento, en tanta desdicha, ni con mucho la peor de tus suertes abarca semejante adversidad, y esto te hará sentir bien, protegido, a salvo, agradecido, a ti no te está ocurriendo eso tan horrible, qué respiro.

Por fin has obtenido el regalo que había en enfrentar la realidad que muestra la fatalidad de otros, no has huído, has encarado el drama ajeno e independientemente de la tristeza que ello te ha provocado, sientes gratitud, un agradecimiento enorme a la vida, has enfrentado el mal ajeno y te has atrevido a mirarle a la cara con tu consciencia, y en contraposición has recibido el premio de la consciencia también de ti mismo, por lo que tienes, por tu desahogada situación frente a tanta miseria, por tu privilegiada vida llena de tantas cosas buenas y sin apenas carencias, has mirado afuera y esa mirada se ha vuelto hacia ti, pronto esta positiva visión nueva traerá su fruto, puede que incluso veas injusto que tú estés tan bien, y ellos tan mal, sin embargo, ayer no hacías mas que quejarte y maldecir tu suerte por las cosas más banales.

Esta ha de ser la lectura íntima e introspectiva que hagamos ante los males del mundo, en realidad todo empieza por uno mismo así que puedes sentir aflicción y condena por tanta desgracia, pero si ese mal te hace ser consciente de tu propia fortuna, entonces la gratitud sobrevendrá inmediata, después de ella, vendrá la compasión verdadera, sólo después estarás preparado para ayudar a cambiar las cosas desde una intención pura y sincera, pero esa, es otra cuestión.

No importa cuán mal te encuentres, probablemente habrá alguien en peor situación, agradece lo que tienes, agradece que por lo menos conservas uno de tus brazos, agradece que no puedes oir pero eres veloz y ágil y tus piernas te llevarán a cualquier lugar siempre que quieras, puede que no tengas mucho dinero pero hoy tu novia lloraba cuando le escribiste aquellas palabras tan bonitas, tu bondad y tu sensibilidad no tiene precio y eso ha de hacerte feliz, por mucho que otras veces te equivoques y seas tan frío, sácale brillo a tus cosas buenas y agradece, sobretodo agradece la riqueza y la grandeza del milagro que estás viviendo. Deberías agradecer cada lugar que has conocido, cada pueblo, cada rincón, hay personas que ni siquiera tienen pueblo, viven errantes buscando cobijo y limosna, y aun así, muchos agradecen poder compartir un trozo de pan con un amigo nuevo también mal avenido.

Hoy la vida esta bailando ante tus ojos, no importa si llueve y el cielo está gris, el sol esta radiante sobre las nubes esperando que tú seas su luz aquí abajo, piensa que cuando el cielo está gris, no hay nada triste en ello, sólo tú, en realidad es un momento digno de celebración, el agua es la vida, tú mismo eres agua, deberías estar bailando. Esa lluvia que cae alimenta nuestros campos, y la hierva y los árboles están cantando agitados por tanta generosidad. Observa luego, al salir sol, la viveza de los colores del campo, mira al cielo el dibujo volumétrico de las nubes sobre ese luminoso tapiz azul, es una visión extraordinaria ¿cómo puede existir algo de semejante belleza?, el perfil juguetón de las montañas, los contrastes de color en las laderas, ese árbol tan robusto y majestuoso, formado en tantos y tantos años, es perfecto, se mece en las manos del viento y sus frutos van cayendo a pares, ni siquiera pide nada a cambio.

Nuestra vida no es tan dura como a veces la vemos, no podemos permitirnos amargarnos tan gratuitamente la vida, millones de personas se reirían de nuestras falsas tragedias. Seamos conscientes, seamos agradecidos, aún con nuestros problemas, vivimos en un continuo milagro, pero no lo vemos, no nos paramos por un segundo a mirar a nuestro alrededor y sentirnos parte de ese momento que vivimos, deberíamos ser nosotros los que estamos ocurriéndole a la vida así que toma responsabilidad en tu existencia, sé consciente de dónde estás y olvida de una vez a dónde vas, olvida por unos segundos tu cometido, sal de la vorágine por un segundo, sólo para observarte, para ubicarte, cambia aquello que tienes que hacer y que tanto te ocupa y te estresa, por aquello que realmente haces, existir, no es contraproducente a tu labor, simplemente sé consciente.

Si estas caminando para llevar un paquete a una oficina en el centro, no dejes que los árboles que vas dejando en el camino piensen que no les has visto, no desprecies las flores que hay en ese pequeño jardín del parque, están ahí para ti, no te impedirán hacer tu trabajo, sólo te pueden ayudar a hacerlo mejor, con más ánimo, con más energía, con más optimismo, con una sonrisa. En realidad trabajas para poder disfrutar de esas cosas, ¿por qué no hacerlo desde ya?. No molestan a tu trabajo, están ahí, observa las flores al pasar, es algo agradable, aleja los pensamientos, no vas a resolver nada, el 90% del tiempo que pasamos pensando es sólo un mecanismo inerte y reiterativo que no lleva a nada, es mucho más rentable un momento de iluminación, y la iluminación sólo llega cuando estás aquí, en el ahora, caminas, y miras las flores, la farolas, la fascinante luz que hay en todo, o lo sombrío y misterioso de un día gris, la hermosa cara de esa chica, sientes el calor de tu propio cuerpo bajo el abrigo o el aire suave que te acaricia, y entonces…llega, entonces aparece la respuesta, espontáneamente, sin esfuerzo, sin pensar en ella, es un regalo, en realidad ya estaba ahí, esperando por ti, pero tú no estabas, tu mente estaba a años luz, ahora has vuelto, estabas ahí, así que te has dado de bruces con ello, con lo que necesitabas, una respuesta, una melodía, una tienda, una persona, una fotografía… mira a las flores mientras caminas, siente tus pasos, lo más tuyo que tienes es tu presente, más que tú mismo, sin él no existirías, exprímelo, verás la frescura de su fruto, nunca has probado un sabor tan completo. Observa sin pensar, siente la vida, sé consciente, vive el milagro, y agradécelo, todo comenzará a tener otro sabor.