viernes, 17 de febrero de 2012

"Abre los ojos"

Esta mañana he visto en la red una fotografía que llegó a impactarme de tal manera que no fuí capaz de quitar esa imágen de mi mente en todo el día. En algún lugar desamparado del Africa más pobre, una mujer, arrodillada sobre el polvoriento suelo rojizo de la sabana, hacía muestra de dolor en su decaída y abandonada postura con las manos sobre el regazo, el rostro impávido, quizás incrédulo, que despedía a su hijo mientras este yacía en el pequeño hoyo que para él había escavado. El hambre y la enfermedad también se lo habían llevado a él, a su pequeño de apenas dos años. Se lo habían llevado como a tantos otros para los que ese momento estaba casi predeterminado, sencillamente por el hecho de haber nacido. Hay lugares donde el simple hecho de sobrevivir es de por sí un privilegio, mientras a tan sólo unos pocos miles de kilómetros, apenas a unas horas por aire, una joven llora en su habitación porque no le gustan los poco aparentes zapatos que su madre le ha comprado para la esperada fiesta de esa noche, o dos hombres se pelean a brazo partido en un garaje porque uno de sus coches impide el paso al otro.

Quién diera a esa muchacha africana tan sólo el valor en metálico de una de esas ruedas de uno de esos coches, el importe de uno de esos dos zapatos. Una vida hubieran valido, la vida de un niño que unicamente necesitaba un poco de alimento cada día, un poco de trigo o arroz para sobrevivir. ¿Sabéis cuántas vidas caben en tan sólo una de las ruedas de nuestro coche, mientras nos lleva a ese restaurante o de viaje por la costa?, ¿Sabéis que la vida de un niño cabe en un zapato?

¿A cuántos estas palabras ayudarán a cerrar sus ojos, en lugar de abrirlos?
Piensas que es más rentable no mirar, es preferible continuar con nuestra vida y olvidar el mal ajeno, y la verdad, si no vas a hacer nada por evitarlo, quizás creas que es mejor, eso no te convertiría en un majadero, pero entonces no habrás entendido nada.

Los males que aquejan al mundo no sólo esperan que contribuyas a solventarlos, no sólo esperan de tu ayuda, ellos también están esperando ayudarte a ti, quizás hasta que no te sirvan de ayuda no darás el paso necesario para ayudar tú ante tantas carencias y necesidades que existen en el enorme país que representa tu propio planeta, tu enorme hogar, el lugar donde has venido a nacer entre todo el vasto Universo, tu casa.

No deberías huir de esa realidad llevado por tu presunta incapacidad para cambiarla, te estás perdiendo el mensaje, estarás huyendo también de su enseñanza, de su ejemplo. Abre los ojos¡¡ mira lo terrible que puede llegar a ser la vida, observa las condiciones en que viven otras personas aquí al lado, a unas horas, contempla el sufrimiento y el dolor en el que navegan a diario tantos y tantos pueblos hermanos, tantas y tantas personas que sienten como tú, que padecen como tú. Pero…no son tú, en realidad no hay nada de ti en ese asunto,  y lo sabes, es completamente ajeno, no es tu dolor, obsérvalo con detenimiento, no huyas, sé consciente de esa otra cara de la vida, ¿lo ves? no eres tú, no te está ocurriendo a ti, siéntelo, toma consciencia de ello, tú estas muy lejos de llegar a esos márgenes de pobreza, de necesidad, de sufrimiento, ¿eres capaz de darte cuenta de esto?, ¿sí? ¿de veras lo eres? Espero que así sea, porque entonces y sólo entonces vendrá sobre ti, casi de inmediato, una agradable sensación de sosiego, de liberación, de seguridad y protección, y comenzarás a sentirte enormemente agradecido porque no es tu vida la que vive esa tragedia, tus problemas no redundan en tal infortunio, en tanto sufrimiento, en tanta desdicha, ni con mucho la peor de tus suertes abarca semejante adversidad, y esto te hará sentir bien, protegido, a salvo, agradecido, a ti no te está ocurriendo eso tan horrible, qué respiro.

Por fin has obtenido el regalo que había en enfrentar la realidad que muestra la fatalidad de otros, no has huído, has encarado el drama ajeno e independientemente de la tristeza que ello te ha provocado, sientes gratitud, un agradecimiento enorme a la vida, has enfrentado el mal ajeno y te has atrevido a mirarle a la cara con tu consciencia, y en contraposición has recibido el premio de la consciencia también de ti mismo, por lo que tienes, por tu desahogada situación frente a tanta miseria, por tu privilegiada vida llena de tantas cosas buenas y sin apenas carencias, has mirado afuera y esa mirada se ha vuelto hacia ti, pronto esta positiva visión nueva traerá su fruto, puede que incluso veas injusto que tú estés tan bien, y ellos tan mal, sin embargo, ayer no hacías mas que quejarte y maldecir tu suerte por las cosas más banales.

Esta ha de ser la lectura íntima e introspectiva que hagamos ante los males del mundo, en realidad todo empieza por uno mismo así que puedes sentir aflicción y condena por tanta desgracia, pero si ese mal te hace ser consciente de tu propia fortuna, entonces la gratitud sobrevendrá inmediata, después de ella, vendrá la compasión verdadera, sólo después estarás preparado para ayudar a cambiar las cosas desde una intención pura y sincera, pero esa, es otra cuestión.

No importa cuán mal te encuentres, probablemente habrá alguien en peor situación, agradece lo que tienes, agradece que por lo menos conservas uno de tus brazos, agradece que no puedes oir pero eres veloz y ágil y tus piernas te llevarán a cualquier lugar siempre que quieras, puede que no tengas mucho dinero pero hoy tu novia lloraba cuando le escribiste aquellas palabras tan bonitas, tu bondad y tu sensibilidad no tiene precio y eso ha de hacerte feliz, por mucho que otras veces te equivoques y seas tan frío, sácale brillo a tus cosas buenas y agradece, sobretodo agradece la riqueza y la grandeza del milagro que estás viviendo. Deberías agradecer cada lugar que has conocido, cada pueblo, cada rincón, hay personas que ni siquiera tienen pueblo, viven errantes buscando cobijo y limosna, y aun así, muchos agradecen poder compartir un trozo de pan con un amigo nuevo también mal avenido.

Hoy la vida esta bailando ante tus ojos, no importa si llueve y el cielo está gris, el sol esta radiante sobre las nubes esperando que tú seas su luz aquí abajo, piensa que cuando el cielo está gris, no hay nada triste en ello, sólo tú, en realidad es un momento digno de celebración, el agua es la vida, tú mismo eres agua, deberías estar bailando. Esa lluvia que cae alimenta nuestros campos, y la hierva y los árboles están cantando agitados por tanta generosidad. Observa luego, al salir sol, la viveza de los colores del campo, mira al cielo el dibujo volumétrico de las nubes sobre ese luminoso tapiz azul, es una visión extraordinaria ¿cómo puede existir algo de semejante belleza?, el perfil juguetón de las montañas, los contrastes de color en las laderas, ese árbol tan robusto y majestuoso, formado en tantos y tantos años, es perfecto, se mece en las manos del viento y sus frutos van cayendo a pares, ni siquiera pide nada a cambio.

Nuestra vida no es tan dura como a veces la vemos, no podemos permitirnos amargarnos tan gratuitamente la vida, millones de personas se reirían de nuestras falsas tragedias. Seamos conscientes, seamos agradecidos, aún con nuestros problemas, vivimos en un continuo milagro, pero no lo vemos, no nos paramos por un segundo a mirar a nuestro alrededor y sentirnos parte de ese momento que vivimos, deberíamos ser nosotros los que estamos ocurriéndole a la vida así que toma responsabilidad en tu existencia, sé consciente de dónde estás y olvida de una vez a dónde vas, olvida por unos segundos tu cometido, sal de la vorágine por un segundo, sólo para observarte, para ubicarte, cambia aquello que tienes que hacer y que tanto te ocupa y te estresa, por aquello que realmente haces, existir, no es contraproducente a tu labor, simplemente sé consciente.

Si estas caminando para llevar un paquete a una oficina en el centro, no dejes que los árboles que vas dejando en el camino piensen que no les has visto, no desprecies las flores que hay en ese pequeño jardín del parque, están ahí para ti, no te impedirán hacer tu trabajo, sólo te pueden ayudar a hacerlo mejor, con más ánimo, con más energía, con más optimismo, con una sonrisa. En realidad trabajas para poder disfrutar de esas cosas, ¿por qué no hacerlo desde ya?. No molestan a tu trabajo, están ahí, observa las flores al pasar, es algo agradable, aleja los pensamientos, no vas a resolver nada, el 90% del tiempo que pasamos pensando es sólo un mecanismo inerte y reiterativo que no lleva a nada, es mucho más rentable un momento de iluminación, y la iluminación sólo llega cuando estás aquí, en el ahora, caminas, y miras las flores, la farolas, la fascinante luz que hay en todo, o lo sombrío y misterioso de un día gris, la hermosa cara de esa chica, sientes el calor de tu propio cuerpo bajo el abrigo o el aire suave que te acaricia, y entonces…llega, entonces aparece la respuesta, espontáneamente, sin esfuerzo, sin pensar en ella, es un regalo, en realidad ya estaba ahí, esperando por ti, pero tú no estabas, tu mente estaba a años luz, ahora has vuelto, estabas ahí, así que te has dado de bruces con ello, con lo que necesitabas, una respuesta, una melodía, una tienda, una persona, una fotografía… mira a las flores mientras caminas, siente tus pasos, lo más tuyo que tienes es tu presente, más que tú mismo, sin él no existirías, exprímelo, verás la frescura de su fruto, nunca has probado un sabor tan completo. Observa sin pensar, siente la vida, sé consciente, vive el milagro, y agradécelo, todo comenzará a tener otro sabor.


No hay comentarios:

Publicar un comentario